Normalmente cuando se planea un proyecto sobre el papel, se prevén muchos aspectos. Se escribe un DAFO, se hace una calendarización o timming, se crean unos criterios de funcionamiento que afectan a todos los miembros que desarrollaran el proyecto en “la línea de fuego”, se planifica con criterio lógico los canales de comunicación que se van a crear…
Después la realidad es otra… y nada es igual a lo que se pone por escrito.